Se trata de un consorcio entre empresas, universidad y centro de investigación que busca optimizar el proceso de recogida de plásticos en hoteles , mediante la utilización de técnicas de inteligencia artificial (IA), con el objetivo de dar una 'segunda vida' a estos residuos generados por turismo. Para ello, se ha diseñado y fabricado un prototipo de contenedor sensorizado que prensa los residuos plásticos para ganar capacidad de almacenamiento y, así, espaciar en el tiempo las recogidas, han informado desde la UMA en un comunicado. "Sin duda, esto supone una disminución de la polución generada --menos camiones y viajes necesarios--, además de un ahorro en el transporte y almacenaje de residuos" , ha explicado el catedrático Enrique Alba, investigador principal de NEO. Este contenedor envía a la nube datos de forma periódica que son procesados por el software inteligente desarrollado por el grupo de la UMA, el cual, usando diferentes técnicas de IA, como aprendizaje profundo (deep learning) y optimización compleja con algoritmos inspirados en la naturaleza, predice la generación de residuos de los próximos días y semanas, planificando la recogida de manera más eficiente. Asi mismo, el grupo NEO también ha colaborado en las decisiones de diseño y fabricación del contenedor sensorizado. Es, además, el encargado de implementar y desplegar el software para gestionar los datos recibidos por los contenedores , realizar los cálculos de predicción de llenado y la generación de rutas óptimas para la recogida de residuos. "Nuestro software hace uso de técnicas de IA para dar soporte en la toma de decisiones a expertos en gestión de recogida de residuos, creando así una sinergia ganadora con empresas españolas gracias a la investigación académica que luego se transfiere a la práctica en un mercado que necesita continuamente reinventarse", ha agregado Alba. Junto a la UMA, participan en este proyecto la planta de Acteco en Alicante, que es la empresa que recicla , la compañía Eurosoterrados, encargada de hacer físicamente el nuevo contenedor, y el instituto de investigación Cetem, que ha diseñado los sensores. Actualmente, varios tipos de estos contenedores ya están en proceso de fabricación y en los próximos meses se desplegarán en hoteles de la Comunidad Valenciana. Eco-IoT es un proyecto basado en principios de economía circular. Un nuevo modelo económico-productivo que trata de redefinir la forma en la que se llevan a cabo ciertos procesos en la producción de bienes y servicios para reducir el desperdicio de materias primas y la cantidad de residuos generados. La idea es tomar esos residuos y elaborar con ellos productos que les darán una segunda vida, con alta calidad y útiles para la industria del país, en busca de minimizar el impacto de la actividad económica en el planeta. Esperamos en México, se empiece a hacer uso de las tecnologías y contaminar menos nuestro país. ¿Quieres empezar? Si tienes un negocio, que tenga descarga residuales, o que necesite una Licencia o Permiso Ambiental, contactanos y crearemos un programa personalizado para tus necesidades.
Calidad del agua La Organización de las Naciones Unidas en 2010 reconoció que el derecho al agua potable y el saneamiento es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos [1] . El derecho a tener agua potable y saludable significa tener el agua necesaria, tanto para el uso personal como doméstico libre de microorganismos , sustancias químicas y peligros radiológicos que constituyan una amenaza para la salud humana . El agua ha de presentar un color, olor y sabor aceptables para ambos usos, personal y doméstico . En México, el derecho humano al agua se reconoció en febrero de 2012 y está plasmado en el artículo cuarto de nuestra Constitución; establece que toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. ¿A qué llamamos contaminación? El término contaminación se refiere a la introducción de cualquier agente —químico, físico o biológico— cuya presencia o acumulación tiene efectos nocivos en el entorno natural, la salud y el bienestar de las personas. Se trata de sustancias ajenas al entorno al que se incorporan, que pueden afectar la calidad del aire, el agua y/o el suelo. La magnitud de su impacto generalmente depende de una combinación de aspectos como la cantidad, el tipo de contaminante , la vía de ingreso y el tipo de medio al que se incorporan. Se dice que el agua está contaminada cuando los agentes contaminantes repercuten negativamente en su calidad para el consumo humano, para usos posteriores o para el bienestar de los ecosistemas. Es la contaminación que ocurre en cualquier espacio que alberga agua: ríos , lagos , acuíferos o incluso el mar. La contaminación debida a procesos naturales como arrastre de hojarasca , partículas, o por el ingreso de gases atmosféricos transportados por la lluvia, es mínima en comparación con la contaminación que se genera por las actividades humanas. ¿Qué provoca la contaminación del agua? Hay varios factores que provocan la contaminación del agua: El vertido de desechos industriales sin tratamiento. El vertido de desechos municipales (aguas residuales) sin tratar. El aumento en la temperatura del agua que ocasiona la disminución de oxígeno en su composición. La deforestación y erosión del suelo. El uso de pesticidas y fertilizantes. Arrogar desechos sólidos a los cuerpos de agua. Susceptibilidad a contaminarse Al ser una molécula polar , el agua tiene gran capacidad de establecer enlaces de hidrógeno con otras moléculas . Debido a esto puede diluir un gran número de sustancias por lo que es considerada el “ disolvente universal”. Esta característica hace que los contaminantes, principalmente los químicos que llegan a este recurso, por vertidos o arrastre, alteren en forma significativa su calidad. En las cuencas el ciclo del agua, las corrientes y los ciclos biogeoquímicos, participan en un proceso natural de depuración de los contaminantes en los cuerpos de agua — Ciclo de depuración de los cuerpos de agua —, sin embargo cuando su concentración o cantidad exceden ciertos niveles, la capacidad natural de autodepuración, no es suficiente para revertir las afectaciones. Aguas residuales y contaminación Cada año se vierten a los cuerpos de agua millones de metros cúbicos de aguas residuales, descargas municipales, industriales y agrícolas tratadas de forma inadecuada o sin tratamiento alguno. La contaminación del agua tiene un severo impacto en los ecosistemas y en la salud. Es preciso reducir los volúmenes y mejorar los procesos de tratamiento, no sólo para procurar el bienestar social y la protección ambiental, sino también por razones económicas y de seguridad nacional. En México, las descargas de aguas residuales se clasifican en municipales (abastecimiento público urbano y rural) y no municipales (otros usos como industria autoabastecida). Según cifras oficiales, se trata el 52.7% de las aguas municipales que se generan, y el 32% de las aguas no municipales. Aunque hay avances es aún insuficiente y existe un volumen indeterminado de aguas contaminadas que no son colectadas, que se pierden en las redes de desagüe o que se descargan de forma ilegal directamente al medio. Se calcula que en 2015 el costo económico de la contaminación causada por aguas residuales no tratadas fue de 57 403 millones de pesos, equivalentes al 0.3% del producto interno bruto. La reducción de la contaminación del agua requiere una fuerte inversión en infraestructura para el tratamiento de las aguas residuales y representaría un ahorro en cuanto a la atención médica que debe darse al tratamiento de enfermedades diarreicas provocadas por agua y productos agrícolas contaminados. En 2015 murieron en México 3 754 personas debido a enfermedades infecciosas intestinales. Invertir en la infraestructura necesaria para incrementar la capacidad de tratamiento de aguas residuales representa una ganancia a largo plazo al disminuir los costos de contaminación, sobreexplotación y transportación del agua. Estos costos irán aumentando progresivamente con el crecimiento de la población –particularmente en áreas urbanas–, al intensificarse la presión sobre los recursos hídricos. Por ejemplo, la Zona Metropolitana del Valle de México presenta un alto grado de presión y en 2015 requirió una inversión de infraestructura para agua potable, alcantarillado y saneamiento de 9 173 millones de pesos, monto que representó el 26% de la inversión hídrica total del país. El uso de aguas residuales tratadas podría contribuir a cerrar la brecha entre la oferta y la demanda de agua. Según las proyecciones, en 2030 habrá 9.2 mil millones de metros cúbicos de aguas residuales que, de ser tratadas y reusadas, reducirían en un 40% la demanda. Hay dos tipos de sistemas de tratamiento de aguas residuales sustentadas en procesos biológicos: aerobios y anaerobios. Los primeros proporcionan un medio de alto contenido de oxígeno para que las bacterias puedan degradar la materia orgánica de los desechos, son altamente demandantes de energía, generan muchos lodos y pocos gases resultantes. Los segundos utilizan bacterias que al descomponer la materia orgánica en ausencia de oxígeno, producen menos lodos y liberan más gases (metano y dióxido de carbono, amoniaco y ácido sulfúrico) que, en el marco de una aprovechamiento integral, pueden usarse como combustible. Mediante el tratamiento de aguas residuales se genera un ahorro considerable al liberar el agua de primer uso para actividades como limpieza y riego, se disminuye la presión hídrica y la sobreexplotación de los acuíferos y se previene la contaminación de los cuerpos de agua y las enfermedades diarreicas, lo cual tiene un efecto positivo en el ambiente y en el bienestar de las comunidades. ¿Pero, cómo sabemos si nuestra agua es saludable y aceptable? La Organización Mundial de la Salud estableció una serie de indicadores y parámetros mínimos que permiten evaluar la calidad del agua y si ésta puede ser utilizada para consumo humano [2 ] . En México, la dependencia oficial encargada de monitorear la calidad del agua superficial (ríos, arroyos, lagos, lagunas, presas, y zonas costeras) y subterránea (pozos) es la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), y lo hace a través de la Red Nacional de Monitoreo. Para el 2015 CONAGUA disponía de 4 999 sitios de monitoreo de calidad del agua. También existen otras organizaciones, interesadas en el monitoreo de la calidad del agua, como las que pertenecen al proyecto Cuencas y Ciudades y otras. Si eres una de ellas y quieres campartir tus resultados ¡Este es el lugar! Aquí mismo conoce quién está monitoreando el agua en tu cuenca y qué calidad tiene. Para más información visita el siguiente enlace https://agua.org.mx/contaminacion-del-agua/ Referencias: [1] ONU (2010) Resolución 64/292 disponible en: http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/64/292&Lang=S [2] Guías para la calidad del agua potable, disponible en: http://www.who.int/water_sanitation_health/publications/gdwq3/es/
Conoce algunas acciones que puedes aplicar para aprovechar mejor este vital recurso natural. Tras el recorte de agua en la Ciudad de México, es importante cuestionarnos la manera en al que utilizamos diariamente el agua para nuestras actividades. Y es que aunque quizá no lo notemos, hay cada vez más zonas de la ciudad que tienen desabasto o viven con recortes parciales de agua. A continuación te compartimos una lista de 10 acciones que puedes aplicar en casa para cuidar mejor el uso de este vital recurso natural: 1. Riega tus plantas por la noche. El mejor momento para regar tus plantas es al anochecer para evitar la pérdida de agua por evaporación, y así, ellas puedan aprovechar mejor este suministro. 2. Acumula el agua mientras te bañas. Al tomar un baño puedes tener una cubeta contigo para que se acumule el agua mientras te aseas y el líquido que se obtenga, puedas emplearlo para asear el escusado después de su uso. 3. Reutiliza el agua al cocinar. Esta práctica la puedes aplicar con el agua que usas para hervir o lavar verduras y puedes usarla para regar plantas. ¡Haz el intento! 4. Revisa fugas en el baño y cocina. Una manera silenciosa por la que se desperdicia el agua es a través de fugas, asegúrate que tus tuberías no tengan ninguna filtración. 5. Dúchate en pocos minutos. ¿Te has preguntado cuánto tardas en bañarte? Haz el ejercicio y si rebasas los 5 minutos, intenta hacerlo en este tiempo o menos. 6. Cierra el grifo mientras estés en el baño. Mientras te laves los dientes o te bañes, no es necesario que el agua siga corriendo. Al enjabonarte o cepillarte, opta por cerrar el paso del agua. 7. Usa regaderas ahorradoras de agua. Actualmente hay muchas regaderas que ofrecen esta opción sustentable y puedes ahorrar desde el 50% hasta el 80% de agua. ¡Busca la mejor opción para ti! 8. Cierra el grifo mientras laves los trastes. Evita dejar abierto el grifo mientras enjabonas y tallas los trastes, y solo deja correr el agua con presión moderada cuando sea el momento de enjuagarlos. 9. Evita usar manguera para lavar. Ya sea para lavar patios o autos, el uso de manguera implica un gran desperdicio de agua, la mejor opción es usar cubetas para emplear dosis controladas durante el lavado que busques. 10. Cuestiónate cómo aprovechas el agua. Es común dar por hecho que siempre tendremos agua, pero desafortunadamente hay muchas colonias en la Ciudad de México que viven con desabasto o recortes parciales de agua durante el día. Es nuestra tarea cuidar de ella y siempre cuestionarnos qué tanto la estamos cuidando.